
Ya hemos visto el impacto que ha tenido esta inestabilidad temporal del dólar en diferentes partes del mundo. Entonces la primera pregunta debería ser ¿por qué tener una economía dolarizada si trae efectos negativos como los ya mencionados? Para empezar, la dolarización surge como una manera de protegerse ante niveles altos de inflación, las personas empiezan a ahorrar en dólares porque lo consideran menos riesgoso que ahorrar en su moneda nacional, aunque el ahorro en soles (en nuestro caso) es más rentable. Así, las personas empiezan a aceptar salarios en dólares y las empresas, que buscan siempre la comodidad de sus consumidores, empiezan a fijar los precios de sus productos en dólares. Además, la gente llega a acostumbrarse a manejar ambas monedas, la nacional y el dólar, las cajas registradoras aceptan ambos tipos de moneda y los pagos pueden realizarse en dólares sin cargos adicionales.
Pero esto ocasiona que al país se le otorguen mayores calificaciones de riesgo, incluso si las deudas de otros países son mayores pero no están tan dolarizadas, como es el caso al comparar América Latina, con deudas menores pero más dolarizadas que las de Tailandia e India. Por esto los países extranjeros se miden más al pensar en realizar inversiones en países con economías dolarizadas, ya que presentan mayores riesgos de inestabilidad.
Si el país llega a una situación más extrema, con una dolarización oficial o de Jure, en que su moneda es reemplazada totalmente por el dólar, las consecuencias negativas son grandes y ante crisis externas debe afrontar la deflación, ya que el poder adquisitivo de los consumidores locales disminuye.
Como se puede ver, en la Economía todo termina en una cadena, que si no sabemos controlar puede llegar al desastre, pero si por otro lado medimos nuestras decisiones, actuando como agentes económicos responsables, buscando nuestro propio beneficio sin olvidar el del mismo país, no tenemos por qué vernos sumidos en problemas de tan difícil solución. Perú ya ha demostrado que esto es posible.
Fuente de la fotografía: Fondo Monetario Internacional

